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Una vasija de más de 10.000 años podría cambiar la historia de la comunicación

today02/09/2026 31

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Una vasija de más de 10.000 años podría cambiar la historia de la comunicación

Un descubrimiento arqueológico realizado en el sureste de Turquía está obligando a los investigadores a replantearse cómo las primeras comunidades humanas transmitían historias y conocimientos. En el yacimiento neolítico de Karahantepe, los arqueólogos encontraron una vasija de piedra que contenía pequeñas figuras de animales colocadas de una manera aparentemente intencionada.

La pieza tiene más de 10.000 años de antigüedad y, según el arqueólogo turco Necmi Karul, podría ser uno de los ejemplos más antiguos conocidos de una narración construida mediante símbolos. No se trata todavía de escritura, pero el conjunto podría representar un paso previo hacia los sistemas pictográficos.

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Una historia escondida dentro de una vasija

En el interior de la vasija fueron encontradas tres pequeñas figuras de piedra que representan un jabalí, un buitre y un zorro. Cada una mide aproximadamente 3,5 centímetros y, pese a su reducido tamaño, presenta detalles anatómicos cuidadosamente trabajados.

Las figuras estaban acompañadas por tierra roja y tres piedras circulares perforadas. Las cabezas de los animales aparecían colocadas en los agujeros de esos elementos, formando una composición que los investigadores consideran demasiado específica para ser una simple acumulación de objetos.

No es escritura, pero podría ser un antecedente

La importancia del descubrimiento está precisamente en la disposición de los objetos. Karul sostiene que el conjunto no debe considerarse escritura propiamente dicha, porque todavía no existen signos que representen sonidos o palabras, pero sí podría tratarse de una forma temprana de comunicación simbólica.

La hipótesis es que las figuras fueron organizadas siguiendo una secuencia que permitía transmitir una historia conocida por quienes pertenecían a aquella comunidad. Para los investigadores actuales resulta imposible conocer con precisión qué relato representaba, pero la disposición parece indicar que existía una intención narrativa.

Tres animales con un significado que todavía se desconoce

El jabalí, el buitre y el zorro no fueron escogidos aparentemente al azar. En Karahantepe se han encontrado numerosas representaciones de animales, tanto en relieves como en esculturas, lo que demuestra que estas especies formaban parte del imaginario simbólico de aquellas comunidades neolíticas.

Sin embargo, los arqueólogos todavía no pueden determinar qué representaban exactamente en esta escena. Una de las posibilidades planteadas es que los elementos simbolizaran diferentes etapas de una historia o que los anillos de piedra representaran algún tipo de límite o transición.

Karahantepe, una ventana a los primeros asentamientos humanos

El hallazgo procede de Karahantepe, un importante yacimiento neolítico situado en la provincia de Şanlıurfa. El asentamiento está fechado aproximadamente entre 9500 y 8000 a. C. y forma parte de la región de Taş Tepeler, donde también se encuentra el célebre Göbekli Tepe.

Las investigaciones realizadas en el lugar han revelado estructuras monumentales, esculturas y numerosos elementos relacionados con las primeras comunidades sedentarias. Los descubrimientos están ayudando a comprender mejor cómo estos grupos organizaban sus espacios, sus relaciones sociales y sus prácticas simbólicas.

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Una sociedad más compleja de lo que se pensaba

El descubrimiento también aporta información sobre la capacidad de estas comunidades para crear y compartir relatos colectivos. Karul sostiene que Karahantepe no debe interpretarse únicamente como un lugar destinado a ceremonias religiosas, ya que las investigaciones apuntan a la existencia de un asentamiento estable con viviendas y espacios de uso comunitario.

El edificio central del yacimiento habría tenido diferentes funciones sociales. Allí pudieron desarrollarse reuniones y actividades colectivas, además de prácticas rituales. La existencia de una posible narración tridimensional refuerza la idea de que estas sociedades poseían sistemas simbólicos mucho más elaborados de lo que durante décadas se había supuesto.

Un mensaje de hace 10.000 años que todavía no podemos descifrar

Uno de los aspectos más fascinantes del hallazgo es que probablemente nunca podremos conocer con certeza qué historia quisieron transmitir sus creadores. Los objetos sobrevivieron durante miles de años, pero el conocimiento necesario para interpretar su significado desapareció con aquella sociedad.

Aun así, la vasija ofrece una pista extraordinaria sobre los orígenes de la comunicación humana. Antes de los alfabetos y mucho antes de los textos escritos, nuestros antepasados ya podían utilizar objetos, imágenes y su disposición espacial para transmitir ideas y conservar una memoria colectiva.

Una pieza que podría entrar en la Memoria del Mundo

La relevancia del descubrimiento ha llevado a Necmi Karul a plantear incluso la posibilidad de presentar la vasija y su composición para su inclusión en la Memoria del Mundo de la UNESCO. La propuesta se fundamenta en su posible valor como uno de los testimonios más antiguos de una narración simbólica organizada.

El hallazgo, por tanto, no demuestra que la escritura existiera hace 10.000 años. Lo que plantea es algo diferente y quizá igual de importante: que la necesidad humana de contar historias, compartir recuerdos y transmitir significados mediante símbolos podría ser muchísimo más antigua de lo que se pensaba.

@eluniversalpuebla 🏛😱 #Viral | ¡Descubrimiento histórico! En pleno corazón de Xiutetelco, arqueólogos del #INAH ♬ sonido original – El Universal Puebla

Escrito por Veronica Gómez

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