Noticias

Voces jóvenes: 14 alumnas de Villaverde reflexionan sobre los retos del feminismo.

today5 de marzo de 2026 19

Fondo
share close

Voces jóvenes: 14 alumnas de Villaverde reflexionan sobre los retos del feminismo.

Estudiantes de 4º de la ESO del IES Ciudad de los Ángeles analizan el machismo en internet y los estereotipos sociales.
Adolescentes de diferentes orígenes comparten su visión en un barrio obrero y multicultural que se prepara para el 8M.

Villaverde

Debate feminista entre adolescentes en el IES Ciudad de los Ángeles de Villaverde

Alumnas de cuarto de ESO del IES Ciudad de los Ángeles, ubicado en el distrito madrileño de Villaverde, participaron en la biblioteca del centro en un debate sobre los desafíos actuales del feminismo ante la cercanía del 8 de marzo.

En el sur de Madrid, donde las calles de Villaverde combinan tradición obrera y diversidad cultural, el inicio de marzo trae consigo un ambiente de reivindicación. Las paredes de antiguas naves industriales y los muros del barrio comienzan a llenarse de carteles morados con motivo del Día Internacional de la Mujer.

Estos carteles, visibles en distintos puntos del barrio, anuncian huelgas y movilizaciones en un distrito lleno de vida pese a las dificultades económicas y a una renta media notablemente inferior a la de otras zonas de la capital.

Entre las estaciones de Metro de Ciudad de los Ángeles y Villaverde Cruce se encuentra el IES Ciudad de los Ángeles, situado en la calle Anoeta. Este instituto se ha consolidado como un espacio de aprendizaje y convivencia. Reconocido como centro referente por UNICEF, el instituto no solo imparte asignaturas como lengua o matemáticas: también fomenta el pensamiento crítico de su alumnado.

Un debate juvenil sobre igualdad

En la biblioteca del centro, tras finalizar las clases, catorce alumnas de 16 años se sientan en círculo para conversar. Aunque todas han nacido en Madrid, sus familias proceden de lugares como Extremadura, País Vasco, Nigeria, Marruecos, Venezuela, Ecuador o Colombia.

Bajo la guía de su tutora y profesora de Lengua y Literatura, Maite Martín, estas jóvenes reflexionan sobre un concepto que consideran clave en su generación: el feminismo.

El peso de los prejuicios sobre el feminismo

La profesora inicia el debate citando la definición de la RAE: “Principio de igualdad de derechos entre la mujer y el hombre”. Sin embargo, para estas estudiantes la teoría resulta insuficiente cuando se enfrenta a la realidad cotidiana del instituto o a lo que sucede en internet.

Génesis Mussa, cuya familia procede de Nigeria, es una de las primeras en intervenir. Considera que el término ha sido malinterpretado por muchas personas.
“Siento que actualmente el feminismo tiene mala fama o que no se le está dando el sentido real que tiene”, afirma, señalando que en ocasiones los medios o las redes distorsionan su significado.

Dina Lakhtaibi, de origen marroquí, coincide con esta reflexión. Explica que el feminismo no implica odio hacia los hombres, sino la búsqueda de la igualdad entre ambos sexos, algo que históricamente no siempre ha existido.

En la misma línea se pronuncia Maryam Ridovan, que insiste en que el objetivo no es situarse por encima de los hombres, sino alcanzar los mismos derechos y oportunidades.

Redes sociales y la influencia de la manosfera

El debate se intensifica cuando surge el tema de las redes sociales, especialmente plataformas como TikTok o Instagram, muy presentes en la vida de estas adolescentes.

Luciana Castañeda, de familia colombiana, advierte de un fenómeno que le preocupa: el retorno de ideas machistas entre chicas de su edad. Según explica, algunas jóvenes adoptan roles tradicionales que parecían superados.

Para Alba Criado, madrileña con raíces extremeñas, parte del problema está en la desinformación que circula en internet. Señala que muchos jóvenes construyen su opinión sobre el feminismo a partir de vídeos o contenidos que no siempre reflejan la realidad de la discriminación.

Durante la conversación también aparece el concepto de “manosfera”, un conjunto de espacios digitales —foros, canales de vídeo o perfiles en redes sociales— donde se difunden discursos contrarios al feminismo y se promueve una visión extrema de la masculinidad.

Alejandra Montero denuncia la toxicidad que se encuentra con frecuencia en estos espacios online. Según comenta, es habitual ver mensajes que relegan a las mujeres a tareas domésticas o que reproducen estereotipos ofensivos.

La presión social y la búsqueda de aprobación

Uno de los momentos más personales del encuentro surge cuando la profesora plantea la necesidad de sentirse aceptada por el sexo opuesto. El grupo reflexiona entonces sobre la presión social que viven muchas adolescentes.

Danna Torres, de origen ecuatoriano, explica que a menudo evita discutir sobre feminismo con algunos chicos porque las conversaciones terminan en bromas o comentarios que minimizan el problema. Muchas veces, asegura, prefieren callar para evitar enfrentamientos.

Sara Molina aporta otra perspectiva: algunos chicos reaccionan con burlas porque temen perder la aprobación de su grupo de amigos si muestran una postura favorable al feminismo.

Por su parte, Laura Blanco reivindica la independencia de las mujeres para tomar decisiones sin depender de nadie.

Igualdad también dentro del hogar

La conversación se traslada después al ámbito doméstico. Sara Lozano cuestiona la idea de que los hombres “ayuden” en casa. Para ella, las tareas del hogar deben repartirse de forma equitativa entre ambos miembros de la pareja.

Carmen González recuerda que muchos estereotipos tradicionales siguen presentes en la sociedad. A pesar del paso del tiempo, señala que todavía persiste la idea de que el papel principal de la mujer es cuidar del hogar y de los hijos.

Lucía Montero introduce otra reflexión relevante: el derecho de cada persona a cambiar su forma de pensar con el tiempo, siempre desde una decisión propia.

Desigualdades que aún persisten

Durante el debate también se habla de conciliación familiar y de cómo, en muchas ocasiones, la responsabilidad del cuidado de los hijos sigue recayendo principalmente en las madres.

Alba Criado denuncia que todavía se culpa a las mujeres incluso en casos de agresión sexual, cuestionando su forma de vestir o su comportamiento.

Una reflexión final desde el sur de Madrid

Al finalizar la sesión, el cansancio acumulado tras la jornada escolar queda en segundo plano. Las estudiantes sienten la satisfacción de haber compartido sus ideas.

Naroa Fernández resume la dificultad de defender el feminismo en algunos entornos. A su juicio, el machismo sigue siendo lo habitual en muchos espacios sociales, mientras que posicionarse a favor de la igualdad requiere valentía.

Avril Peña, con raíces en Venezuela y Ecuador, reconoce que aunque a nivel legal se han logrado avances importantes, en el ámbito social todavía quedan muchos desafíos pendientes.

Una palabra para definir el feminismo

Para cerrar el encuentro, la profesora propone un último ejercicio: definir el feminismo con una sola palabra.

Las respuestas no tardan en llegar: libertad, igualdad, lucha, fuerza, valentía, unión, empoderamiento, amor o decisión.

Las catorce estudiantes concluyen el debate entre aplausos y sonrisas, conscientes de que sus reflexiones forman parte de una conversación social mucho más amplia.

Al verlas marcharse entre risas y abrazos, queda claro que, pese a las dificultades y al ruido de las redes sociales, una nueva generación está dispuesta a alzar la voz.

Son herederas de las mujeres que hace un siglo comenzaron a romper barreras. Hoy, en el IES Ciudad de los Ángeles, estas adolescentes han demostrado que el futuro también se construye escuchando a quienes vienen detrás.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Onda Cero (@ondacero)

Escrito por Veronica Gómez

VOTAR

Comentarios de las entradas (0)

Deja una respuesta