Listeners:
Principales oyentes:
play_arrow
98.5 Valencia Radio Metropolitana
play_arrow
Madonna revela el tracklist completo de ‘Confessions II’: estas son todas las canciones del disco. Veronica Gómez
Un innovador estudio, con la participación crucial de la Universidad de Extremadura, ha logrado un hito sin precedentes en la arqueología y la genética al demostrar que el ADN humano ancestral es capaz de perdurar miles de años en las paredes de las cuevas, incluso en aquellas zonas desprovistas de arte rupestre. Este descubrimiento no solo expande nuestro entendimiento sobre la preservación genética, sino que arroja nueva luz sobre la vida y el papel de las mujeres en las sociedades prehistóricas, desterrando viejos mitos y redefiniendo el protagonismo femenino en estos enclaves.

El proyecto ‘First Art’, impulsado desde Extremadura con el respaldo de la Junta y la colaboración de la Universidad regional, se propuso una audaz misión: buscar rastros de ADN en las representaciones más antiguas de arte rupestre. Para ello, se tomaron muestras en once cuevas repartidas por España y Portugal, prestando especial atención a los motivos y las improntas de manos elaborados con pigmento rojo. Los resultados, publicados recientemente en la prestigiosa revista Nature, han sido más que prometedores, confirmando la presencia de ADN humano en sitios como la cueva de Escoural en Portugal y la del Covarón en Asturias. Este hallazgo trasciende la mera información genética; nos brinda una ventana privilegiada a aspectos de la presencia y el comportamiento humano del pasado que hasta ahora permanecían ocultos para otras fuentes de investigación.

Una de las conclusiones más impactantes que se desprenden de esta investigación es la activa y fundamental participación de las mujeres en la vida cotidiana de las cuevas. Hipólito Collado Giraldo, Jefe de la sección de Arqueología de la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Extremadura, lo dejó meridianamente claro: «La imagen que se tenía antiguamente de las cuevas estaba protagonizada por chamanes, cazadores, hombres… que llegaban y pintaban. Pero hay que darle a la mujer un protagonismo preferente en toda la vida social y en toda la vida cotidiana de la prehistoria». Esta afirmación no es baladí; supone una revisión profunda de las narrativas históricas, otorgando a las mujeres el lugar que les corresponde como agentes esenciales en la configuración de las sociedades prehistóricas.
Los investigadores enfatizan que la técnica empleada, surgida en Extremadura y ya aplicada en diversos puntos de Europa, África y América, está lejos de haber alcanzado su techo. La continua evolución de la ciencia y la tecnología promete nuevas herramientas y metodologías que permitirán desentrañar más enigmas sobre la vida y la organización social de aquellos tiempos remotos. «Es un proceso que vamos a ir construyendo muy poco a poco. El avance en la ciencia, en la tecnología, ha permitido también contar con nuevos medios… Esta técnica hace diez años era imposible», comentó Collado, subrayando la magnitud del progreso alcanzado. La meta ahora es clara: ampliar el número de cuevas analizadas para reconstruir, a través del análisis genético, la historia de las poblaciones que dejaron su impronta en estos espacios milenarios. Es vital «ir incrementando el número de datos que nos ayuden a entender un montón de preguntas que se nos hacen ahora mismo sobre la historia», concluyó el arqueólogo.

La contribución de la Universidad de Extremadura ha sido un pilar fundamental en este logro científico. Investigadores de la UEx formaron parte del equipo multidisciplinar que se encargó de las labores de sondeo, identificación y caracterización arqueológica de las representaciones rupestres seleccionadas para el muestreo. Su trabajo fue crucial para dotar de contexto e interpretación a estos enclaves históricos. Sin duda, este hallazgo abre una nueva frontera en el campo de la arqueogenética. Mediante el análisis del ADN recuperado de las paredes, los científicos podrán profundizar en el conocimiento de los antiguos ocupantes de las cuevas, determinando, por ejemplo, su sexo biológico y su ascendencia genética. Y todo ello, un aspecto crucial, sin la necesidad de restos óseos y sin alterar los valiosos depósitos arqueológicos. El proyecto ‘First Art’ ha congregado a un elenco internacional de expertos de Canadá, Italia, España, Portugal, Reino Unido y China, empleando técnicas analíticas de vanguardia. Desde dataciones por Uranio-Torio en costras de carbonato hasta análisis de la composición de pigmentos, pasando por metodologías de escaneado e infografía 3D para una documentación precisa y la creación de recorridos virtuales de alta definición. Ahora, en una emocionante colaboración con investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, el equipo expande sus análisis para incorporar el estudio del ADN antiguo preservado tanto en el arte rupestre como en las propias paredes de estas cavidades prehistóricas, prometiendo una revolución en nuestra comprensión del pasado.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida por Medicoblastaos (@medicoblastosintegrales)
Escrito por Veronica Gómez
today18 de septiembre de 2026 16 2
today15 de septiembre de 2026 8 2
© 2025 - RADIO METROPOLITANA. Todos los derechos reservados.
Comentarios de las entradas (0)