Nacionales

Las mejores imágenes del eclipse lunar parcial de agosto 2026: la luna de esturión en cinco fases

today28/08/2026 19

Fondo
share close

Escuchar la noticia

Las mejores imágenes del eclipse lunar parcial de agosto: la Luna de Esturión en cinco fases

Una noche marcada por un espectáculo astronómico

La madrugada del 28 de agosto de 2026 dejó uno de los fenómenos astronómicos más llamativos del verano: un eclipse lunar parcial que transformó progresivamente el aspecto de la Luna llena. El satélite atravesó la sombra proyectada por la Tierra y llegó a mostrar una intensa tonalidad rojiza.

El fenómeno coincidió con la tradicional Luna de Esturión, nombre con el que se conoce a la luna llena de agosto. En esta ocasión, la coincidencia resultó especialmente espectacular porque cerca del 96 % del disco lunar quedó dentro de la sombra terrestre durante el máximo.

Image

Image

Image

Image

Image

Primera fase: la Luna llena antes del eclipse

El espectáculo comenzó con la Luna prácticamente completa y brillante en el cielo nocturno. A medida que avanzó la madrugada, la sombra terrestre empezó a cubrir lentamente una parte de su superficie.

En España, la fase parcial comenzó aproximadamente a las 04:34 horas y el máximo se produjo alrededor de las 06:12, aunque la visibilidad concreta dependió de la ubicación y de la altura de la Luna sobre el horizonte.

Segunda fase: la sombra comienza a cubrir el disco lunar

La segunda etapa permitió apreciar claramente cómo una zona oscura avanzaba sobre la superficie lunar. La forma característica de la sombra hacía evidente que no se trataba de una fase normal de la Luna, sino de la entrada del satélite en la umbra terrestre.

El fenómeno podía observarse a simple vista, sin necesidad de utilizar gafas especiales, aunque unos prismáticos o un telescopio permitían disfrutar de mayores detalles de la superficie lunar.

Tercera fase: llega el tono rojizo

A medida que el eclipse se acercaba a su máximo, la Luna adquirió una tonalidad cada vez más oscura y rojiza. Este efecto se produce porque parte de la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre antes de alcanzar la superficie lunar.

La atmósfera filtra especialmente las longitudes de onda azules y deja pasar con mayor facilidad las tonalidades rojizas, un fenómeno similar al que provoca los colores de un amanecer o un atardecer.

Image

Image

Image

Image

Cuarta fase: el máximo del eclipse

El momento más espectacular llegó durante el máximo del eclipse. En ese instante, prácticamente todo el disco lunar quedó inmerso en la sombra de la Tierra, aunque una pequeña zona permaneció fuera de la umbra al tratarse de un eclipse parcial y no total.

En Madrid, por ejemplo, el máximo se produjo a las 06:12:53, cuando la Luna se encontraba ya bastante baja sobre el horizonte occidental. El Instituto Geográfico Nacional ha publicado una secuencia que muestra la evolución del eclipse minuto a minuto.

Quinta fase: la Luna recupera su brillo

Después del máximo comenzó la fase de salida de la sombra. Poco a poco, la parte oscurecida fue disminuyendo hasta que el satélite recuperó su aspecto habitual.

La visibilidad de las últimas etapas fue diferente según el lugar. En algunas zonas de España la Luna se ocultó por el horizonte antes de que terminara completamente el eclipse, mientras que en otras regiones pudo observarse durante una parte mayor del proceso.

Un eclipse visible desde buena parte del planeta

El eclipse pudo observarse desde amplias zonas de América, Europa y África, aunque los horarios y la duración de las fases variaron considerablemente según la ubicación. En Sudamérica, el fenómeno se produjo durante la noche del 27 al 28 de agosto, ofreciendo condiciones especialmente favorables para seguir prácticamente toda la evolución.

Para los aficionados a la fotografía astronómica, la combinación de la Luna llena, el avance de la sombra y el característico color rojizo convirtió esta madrugada en una oportunidad excepcional para conseguir imágenes de gran impacto.

La Luna de Esturión deja una de las estampas del verano

El eclipse parcial de agosto ha dejado una colección de imágenes en las que puede apreciarse la transformación del satélite desde la Luna llena hasta su momento de mayor oscurecimiento y posterior recuperación.

Aunque no llegó a convertirse en un eclipse total, la elevada proporción de la superficie lunar cubierta por la sombra hizo que el espectáculo tuviera una apariencia muy cercana a una Luna de sangre, especialmente durante el máximo.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Juli Sergi (@julietasergi)

Escrito por Veronica Gómez

VOTAR

Comentarios de las entradas (0)

Deja una respuesta