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La tensión entre Estados Unidos e Irán atraviesa uno de sus momentos más delicados, aunque también más ambiguos. Mientras Donald Trump

today11 de mayo de 2026 22

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La tensión entre Estados Unidos e Irán atraviesa uno de sus momentos más delicados, aunque también más ambiguos. Mientras Donald Trump

Insiste públicamente en que “la tregua sigue en vigor” y asegura que las conversaciones “van muy bien”, los ataques recientes en el estrecho de Ormuz y el aumento de la tensión regional reflejan que la guerra sigue lejos de terminar.

Estados unidos

El conflicto volvió a agravarse después de que Estados Unidos acusara a Irán de atacar tres destructores estadounidenses en Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta por donde pasa buena parte del petróleo mundial. Teherán, por su parte, sostiene que Washington fue quien abrió fuego primero y denuncia una nueva “aventura militar” estadounidense.

A pesar de ello, ambas partes continúan tanteando una posible tregua de 30 días mediada por Omán y Pakistán. El objetivo sería mantener abierto el estrecho de Ormuz y reducir temporalmente las hostilidades mientras avanzan las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, uno de los grandes puntos de choque desde hace años.

La propuesta estadounidense incluiría inspecciones internacionales más estrictas y la entrega del uranio enriquecido al 60% que conserva Irán. A cambio, Washington estudiaría aliviar progresivamente las sanciones económicas que pesan sobre el régimen iraní. Sin embargo, Teherán exige garantías de que no habrá nuevos ataques de Israel y que el levantamiento de sanciones sea irreversible.

El tono más conciliador de Trump no responde únicamente a un deseo de paz. También refleja el desgaste político, militar y económico que empieza a generar la guerra. La Casa Blanca teme una escalada mayor en Oriente Medio que afecte al precio del petróleo, dañe la economía global y perjudique la campaña electoral del presidente republicano.

Además, aliados tradicionales de Washington como Arabia Saudí han empezado a marcar distancias. Riad se negó a facilitar bases militares para ampliar las operaciones estadounidenses y apuesta ahora por una estrategia más centrada en la estabilidad regional que en la confrontación directa con Irán.

En paralelo, Israel mantiene una postura mucho más agresiva. El Gobierno de Benjamín Netanyahu teme que cualquier armisticio permita a Irán rearmarse y reforzar su influencia en la región. Por eso ha intensificado sus operaciones contra Hezbolá en el sur del Líbano, aumentando el riesgo de una expansión regional del conflicto.

Del lado iraní, el régimen llega debilitado económicamente y con parte de su infraestructura dañada, pero también reforzado políticamente en el plano interno. La narrativa oficial presenta la resistencia frente a Estados Unidos e Israel como una victoria simbólica, algo que ha fortalecido el poder de la Guardia Revolucionaria y endurecido aún más la postura del Gobierno iraní respecto a su programa nuclear.

Por eso, aunque las negociaciones continúan y Trump intenta transmitir optimismo, la situación sigue siendo extremadamente frágil. Cada ataque, misil o incidente naval amenaza con romper una tregua que hoy parece más una pausa estratégica que un verdadero acuerdo de paz.

@tomasfenati EEUU 🇺🇸 e Irán 🇮🇷 volvieron a atacarse luego de semanas de Tregua y se teme que el Conflicto vuelva a escalar #politica #geopolitica #latinoamerica #iran #geografia ♬ sonido original – tomasfenati🌎

Escrito por Veronica Gómez

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